Para Capricornio, que es pura determinación y fuerza de voluntad, el Ciprés funciona como un ancla que los mantiene conectados con sus raíces y sus metas. Este aroma amaderado y fresco refleja su resistencia natural. Es una fragancia que les brinda estructura y serenidad, ayudándoles a despejar el camino de distracciones para que su mente, siempre enfocada en construir algo grande, pueda trabajar con la calma y la firmeza que tanto los define.
Por su parte, la Mirra aporta una nota de sabiduría y misterio que combina a la perfección con el Negro, el color de este signo que representa la autoridad. Esta resina milenaria ayuda a Capricornio a conectar con su lado más introspectivo, recordándoles que incluso el trabajador más incansable necesita un refugio de paz interior. Juntos, estos elementos crean una atmósfera de respeto y protección en la que se sienten totalmente en control, listos para seguir proyectando esa seguridad y clase que los hace destacar en cualquier lugar.